En el sistema de inspección MFL2000 se utiliza material magnético de neodimio-hierro-boro sinterizado de última generación. Después de trabajar exhaustivamente con modelos matemáticos, hemos diseñado un imán que no sólo ofrece una mejor densidad de flujo dentro de la placa sino que también reduce la fuerza de atracción. Esto significa que no sólo resulta más sencillo manejar la unidad, lo que disminuye el esfuerzo físico y aumenta la productividad, sino que se reduce su desgaste natural. El campo más uniforme y fuerte logrado en todo el ancho del imán, junto con el adecuado diseño del carro, permite inspeccionar más cerca del borde de la placa que antes, lo que hace posible detectar la corrosión en el borde de la zona afectada por calor. Otro beneficio de elaborar modelos matemáticos y revisar la construcción del imán es que hemos podido diseñar la caja de transporte de forma que se pueda considerar una unidad no peligrosa (no magnética) para su transporte por aire.
El escáner motorizado cuenta con un sistema de detención automática que asegura la identificación de cualquier defecto por encima del umbral ajustable por el operador. Todos los controles están ubicados en un hueco en la parte superior de la unidad, que permite visualizarlos y utilizarlos fácilmente y al mismo tiempo mantenerlos protegidos de las modificaciones accidentales.
Cómo funciona
A medida que el escáner pasa por una picadura de corrosión, el exceso de campo magnético es forzado hacia afuera de la placa y detectado por 36 sensores de efecto Hall montados en el centro del imán. La señal generada por el sensor de efecto Hall se filtra y pasa a través de un circuito de alarma. Si la señal es mayor que el umbral de alarma controlable por el operador, la alimentación eléctrica del motor se corta automáticamente y se detiene la unidad.
El operador puede determinar la posición precisa del defecto observando cuáles son los indicadores LED que se iluminan. Cada indicador LED está numerado y aparecerá un número correspondiente en la parte posterior del carro del imán. Una vez que el sistema de detención automática se haya activado, el escáner seguirá moviéndose hacia adelante hasta que el defecto se encuentre detrás de los rodillos posteriores.
Esto permitirá que el operador marque con precisión el área afectada de la placa para examinarla más detenidamente con una técnica END alternativa (generalmente ultrasónica) y determinar la profundidad de la corrosión. Una vez que se active la detención automática, el escáner no funcionará hasta que el operador presione el botón de reposición, lo que garantiza que no se pasa por alto ningún defecto como puede suceder con los sistemas no motorizados.